Ocaso / Sundown, 2019

Ocaso poster

To soothe the mind, relax the cells, stop for a moment the overdose of information; to allow ourselves to receive comfort for the great changes past and yet to come, to grieve the loss of nature. Recreating the bedtime routine of a child, between lullabies and stories about life on the planet, Sundown is a space for reflection and rest for living beings of all ages.

The work is an installation that combines overflowing sounds of lullabies for humanity, with stories or texts focused on resilience and life’s cycles relevant to the place where the piece is installed. The arrangement of these elements in the space, along with a variety of possible seating, aims to provoke a situated reflection on the space-time we live in and our position as well as disposition in relation to geologic time.

Preparing Ocaso (Sundown) for the Bienal de La Habana in Cuba I found an amazing collaborator: Geologist and writer Manuel Iturralde Vinent, who generously allowed me to use seven fragments of his stories about the past, present and future of nature in Cuba.


(español)

Calmar la mente, relajar las células, detener por un momento la sobredosis de información; permitirnos recibir consuelo por los grandes cambios vividos y por venir, lamentar la pérdida de la naturaleza. Recreando la hora de dormir de un niño, entre arrullos y cuentos sobre la vida en el planeta, Ocaso es un espacio de reflexión y descanso para personas y seres vivos de todas las edades.

La obra es una instalación que combina un desborde sonoro de arrullos para la humanidad con cuentos o textos enfocados en la resilencia y los ciclos de la vida en relación al lugar donde se instale la pieza. La composición de estos elementos en el espacio, junto a una variedad de opciones para sentarse o acostarse, busca provocar una reflexión situada sobre el espacio-tiempo que vivimos y nuestra posición y disposición relativa a la temporalidad geológica.

Al preparar Ocaso para La Bienal de La Habana, encontré a un estupendo colaborador – el geólogo Manuel Iturralde Vinent, quien generosamente me permitió usar siete fragmentos de sus cuentos sobre el pasado, presente y futuro de la naturaleza en Cuba.